No juzgues si tu vida es buena, mala, divertida, fome, sino que sólo vívela con todas sus matices, eso es lo que la hace hermosa.

Todos tenemos días buenos y malos, y es probable que te compares con los demás. Quizás creas que a tu amiga o a tu hermana le va mucho mejor que a ti, que quizás tiene más posibilidades y que ha logrado metas que tu jamás podrás conseguir. Pero qué dirías si te dijera que tu vida es perfecta?

Según el libro, Un Curso de Milagros, todo lo que acontece es correcto y perfecto. Todo sucede por un orden lógico y divino, no hay nada al azar. Y si vives situaciones complicadas, en parte, se debe a que tú misma te las generas porque somos los creadores de nuestra realidad. Y por otro lado, es lo que necesitas experimentar para desarrollar un aprendizaje y evolucionar en consciencia.

Si es la primera vez que escuchas esto, puede que no concuerdes, pero basta con qué analices cómo piensas de ti. De hecho, creer que la vida de los otros es mejor, refleja que no estás amándote plenamente, ya que si lo hicieras, te sentirías plena y capaz de enfrentar cualquier desafío.

Estas ideas cuesta comprenderlas, pero es bueno siempre detenerse y reflexionar en lo que piensas de ti, quizás si cambias tus creencias puedas sentirte merecedora de lo mejor y vivirlo intensamente.