Estar embarazada muchas veces no es cómodo, y menos cuando ya no puedes usar la ropa que vestías regularmente. Hoy te compartimos algunos tips para elegir las mejores tenidas durante esta etapa.
Con una barriga prominente no es fácil elegir qué ponerse. La batalla con las tallas de ropa muchas veces comienza a perderse desde el primer trimestre de embarazo y cambiar el clóset cada vez es más complicado. Aunque las tiendas para vestuario de mujeres embarazadas abundan, es difícil elegir una buena combinación que permita verse bien y al mismo tiempo estar cómoda.
Dependiendo de la etapa del embarazo:
1.- Primer trimestre: en esta etapa, la mayoría de las mujeres no quiere confirmar la noticia del embarazo debido a que todavía existen ciertos riesgos, por lo que intentan ocultarlo. Esto último es posible ya que aún no hay un notorio aumento de peso y la guatita es casi siempre imperceptible. Por lo mismo, las futuras madres pueden seguir usando su misma ropa sin mayores dificultades, pero tal vez sea el momento de eliminar del clóset todo lo que les queda demasiado apretado o que les resulta incómodo.
2.- Segundo trimestre: ya se empiezan a notar los cambios físicos y por lo tanto se debe evaluar de otra manera el vestuario a utilizar. Durante esta etapa, la mujer debe pensar en utilizar versátiles prendas básicas, que puedan eventualmente ser funcionales hasta el final del embarazo. Por ejemplo, es una buena opción utilizar las blusas con corte imperio (debajo del busto) y con amplitud hacia abajo, que se pueden usar con pantalones, shorts o faldas, sin ningún problema. Los vestidos, faldas e incluso los pantalones de piezas envolventes son muy prácticos y cómodos. Las telas deben ser lo más cómodas y funcionales posibles, ojalá respirables y de fibras naturales como el algodón, modal, lino, seda, etc., para no tener mayores problemas con los cambios de temperatura.

3.- Tercer trimestre: la barriga ya es completamente notoria, por lo que el mayor problema radica en ello y en el aumento del busto. Es importante tener un balance y repartir los pesos visuales a lo largo del cuerpo, además de no quitarle protagonismo a esta etapa. Los vestidos maxi o largos hasta el suelo, en tela de punto, pueden ser los más adecuados. Se sugiere utilizar estampados en la parte baja del cuerpo y un color liso en la parte superior, ya que esto ayuda a balancear la figura. Los accesorios como aros grandes, pañuelos de colores y estampados llamativos, también son recomendables, ya que equilibran visualmente el volumen del cuerpo de la embarazada.
Y no menos importante para recordar, cuando se trata de escoger el vestuario para la etapa del embarazo, la comodidad es lo principal para disfrutar al máximo de este período. Lo mismo para el calzado; se sugiere utilizar unas cómodas ballerinas, zapatillas o sandalias planas.

