
Uno de los consejos más importantes es abandonar el apego al resultado. Esto quiere decir que debemos estar conscientes de aquellas situaciones que nos afectan, posicionadas en el presente o en el futuro de nuestras vidas. Las del pasado conlleva impaciencia, desánimo y abandono del esfuerzo y falta de energía.
Las del futuro nos produce ansiedad, cansancio y creamos expectativas de algo que sólo se encuentra en nuestra mente. Lo importante de esto es no considerar aquellas situaciones esperando un resultado, por lo que debes centrarte en el presente, ya que es la única etapa de tu vida en la que obtendrás resultados de forma espontánea y sencilla.
Consejo: a diario, toma unos minutos para observar tu entorno y disfrutar de la simpleza y elegancia de una flor. Busca el contacto con aquellas personas interesantes, productivas y que aporten algo real en tu crecimiento personal. Todos los días recuerda algo bueno que hayas realizado el día anterior. Debes hacer algo que hayas estado posponiendo por un largo tiempo. Identifica algo en lo que seas bueno y hazlo. Pensar y actuar en el presente nos permite un bien crecimiento personal y espiritual, con dedicación y constancia.
Preocúpate de ti y podrás preocuparte de los otros, un abrazo!

