1. En tu talla justa y con el corte perfecto
Olvídate de seguir las tendencias de una forma absolutista. El secreto es que siempre debes adaptarlo a tu cuerpo para que te queden bien. Por ejemplo, si tienes las piernas gruesas, los pitillos no son tus mejores jeans. También olvídate de las camisetas ajustadas.
En realidad es muy fácil: si has engordado un poco puedes optar por prendas más holgadas, que tengan un punto oversize, o al menos que sean de corte regular. Crea línea rectas con tu propia figura (para encubrir redondeces) con capas: una blazer ligero para el trabajo, una chaqueta de jeans o una bomber para el fin de semana.
2. No sólo de negro vive el hombre
Este truco se lo sabe todo el mundo: el negro adelgaza… y además potencia tu color de piel. Pero ojo que el negro no está solo en su lucha contra los kilos de más. El azul marino es una gran alternativa porque hay muchas prendas en las tiendas de ese color y puedes crear looks junto con el negro muy atractivos. Grises y marrones están permitidos. Los blancos los dejamos para el cuello de la camisa, la suela de la zapatilla, algún accesorio… para crear contraste.
3. Siempre con rayas verticales
Todo es un juego óptico: las rayas horizontales ensanchan, las rayas verticales alargan. La geometría se pone al servicio de la moda y esta temporada además son tendencia las camisas de rayas anchas en diversos colores, si puedes, comprate unas cuantas.
4. Huye de los estampados
A tu lista de enemigos comunes tienes que añadir uno más: las prendas a todo color. Por mucho que te digan que los colores neon son el último grito de la moda, debes saber que no hace falta llamar más la atención. Los estampados de flores, lunares, camuflaje, geometría variada… ¡descartados!, aunque los cuadros tienen su punto si están en tonos oscuros.





