Ya es sabido que el amarse uno mismo es el punto de partida para poder querer a otros, pues si no nos queremos y respetamos, es imposible generar estos sentimientos por otros.

El quererse, se ve relacionado con poder potenciar las virtudes de cada uno, ya sea en lo afectivo, físico o espiritual, teniendo en cuenta factores claves tales como la honestidad en todo este proceso y el compromiso que lleva generar este vínculo con uno mismo de manera sana, lo que implica estar atento a lo que nos sucede, aceptarnos tal como somos, respetarnos y amarnos con virtudes y defectos.

Para esto, tengo unas sencillas sugerencias para poder activar este amor propio:

1)      Decreta con optimismo el hoy: Disfrutemos el presente y veamos el futuro con optimismo, aceptando quienes somos con cariño, sin ansiedad.

2)      Acéptate y muéstrate como eres: aceptémonos así como somos y no tengamos problemas para mostrarnos. La sinceridad es algo que se valora siempre.

3)      En la medida que nos amamos, amamos al resto: Cuando nos cuidamos y velamos por nuestra tranquilidad psicológica, estamos sin querer, aportando a otros, pues nos convertimos en seres más sanos y con menos conflictos personales que nos lleven a discutir con los demás.

4)      Libérate de los miedos y abre tu mente: No tengas miedo al fracaso, libérate de ataduras y atrévete, siempre es un buen momento para empezar. Desarrolla tus habilidades y enfrenta nuevos desafíos.

5) Quéjate menos y aprende a disfrutar: Aprende a responsabilizarte por tus acciones, no te des tiempo para ser víctima o usar un lamento constante… y sobre todo, disfruta, que el presente es un instante mágico e irrepetible.