El Ángel Menadel se invoca para los asuntos económicos, ya sea para encontrar trabajo, permanecer en uno, proteger nuestras casas o encontrar cosas perdidas.
El trabajo referido puede ser interno o externo, por lo que se ayudan con este guardián, también encontrarán la fuerza para salir de una situación de contemplación para ponerse en acción. Cada trabajo refleja a su trabajador, hay que fijarse en ello.
Menadel llega a la verdad mediante el trabajo, y mediante el esfuerzo, pronto verán materializar sus proyectos. Y así como por un lado nos ayuda con los empleos, también nos libera de prisiones que nos atan a hábitos adictivos. Mediante el trabajo y el esfuerzo encontraremos libertad y prosperidad.
Nos ayuda a encontrar y conservar el empleo, protege de los calumniadores y mal intencionados, nos libera de los hábitos viciosos, nos ayuda a encontrar objetos extraviados.
Su regencia está la primera quincena de septiembre. Los nacidos bajo su regencia son directos, con gran confianza en sí mismos, con mucha fuerza de voluntad y directos. Es discreto y astuto, perfeccionista y con un gran sentido de la responsabilidad. Se destacan por su carisma, optimismo, independencia y honestidad.
Este ángel nos trae la idea que el trabajo entrega plenitud, por lo que, si no estamos conformes con nuestra labor, debemos revisar lo que sucede. El trabajo interno es quien nos conducirá a la riqueza, entregando bienestar.
Sus colores: blanco, gris y verde. Su piedra: aguamarina.
Mediante la meditación en su nombre, se obtiene coraje para vencer los miedos y obtener los beneficios de esa libertad, evitando presiones y caducando prisiones.

