[Consejo] El despertar de la consciencia

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El pensamiento y la consciencia tienden a separarse en este despertar, siendo un proceso que se integra y fluye de manera paulatina en el diario vivir.

Nos ayuda a no perdernos en el pensamiento, sin identificarnos con estos, sino con el proceso consciente que hay detrás. La consciencia se hace cargo del pensamiento y ya no el pensamiento de la vida.

Existe un gran poder oculto al sabernos presentes y sentirnos conscientemente presentes. Esto se irá generando poco a poco en la vida, como consecuencia de actos y vivencias, dejando poco a poco el Ego (falso yo, creado por la mente como una identificación, pero no es nada más que una imagen mental de sí mismo) y la identificación con los pensamientos, para volvernos más libres, pues consciencia y ego son incompatibles.

El poder del Ahora, nos ayuda a enfrentar cualquier dolor emocional, sin dejar residuos que permanezcan en nuestras vidas, incluso aquellos que se pueden arrastrar desde la infancia o la niñez.

El dolor se apega a nosotros cuando no estamos conscientes de él, y seguiremos cargándolo hasta que nos haga sentido. A medida que lo miramos y reconocemos, también somos capaces de dejarlo y seguir adelante, agradeciendo el aprendizaje, pero dejando de lado esa pesada mochila.

En el momento en el cual somos capaces de mirarlo y somos capaces de sentir ese campo de energía, la identificación se rompe y dejamos de cargar con ese bulto. A la oscuridad le molesta la luz, esta será evitada de muchas maneras, pero una vez adquirida, la luz atrae más luz a nuestra vida.

Hay que estar alerta y presente en el ahora para visualizar lo que sucede en el interior, y cuando esto sucede, en vez de estar dominado por ello, se hará posible la transmutación, para enfrentar y superar la ira, el dolor, o aquello que nos aqueja.