En nuestro corazón llevamos a Dios en una llama triple, un fuego dorado que es toda la sabiduría del creador, el fuego rosado que es el amor, y el azul que es la voluntad. Todos poseemos las tres, y si se unen la rosada con la azul al hacer crecer nuestro ser interior, tendremos la llama de color violeta.
El color rosado simboliza amor, el azul poder y voluntad, y el violeta, que es una combinación de ambos, viene a producir el perdón, la transmutación, el orden y la libertad. Los Maestros han enviado esta llama a la tierra para ayudar a la humanidad a disolver sus dificultades.
El Rayo Violeta ayuda a disolver el gran peso ocasionado por el karma o la llamada mala suerte, disolviendo y consumiendo todos los errores cometidos en esta vida y en existencias pasadas. El poder del perdón es inmenso, pues quien no perdona se hace un daño a sí mismo, y el rencor se vuelve el cáncer del alma, que se va convirtiendo en una llaga cada vez más grande, que se puede manifestar como una enfermedad.
El sólo hecho de mencionar la llama violeta hace que todo se cubra de esta luz. Cuando estés en una situación negativa, pesada, envuélvela en este color, la llama violeta reconstruye.
Oración que nos ayudará a invocar el Rayo violeta:
Ángeles del Fuego Violeta vengan, mantengan encendido el fuego de la liberación por amor a través de mi aura y mis sentimientos; mi cerebro y mi mundo mental; mi cuerpo etérico; cada célula de mi cuerpo físico; mi hogar, mis negocios, mis finanzas y asuntos, y háganlo por toda vida sobre el planeta hasta que toda creación humana, su causa y su núcleo, sean disueltas y transmutadas en Pureza y Perfección, y que nuestra Tierra sea realmente la Santa Estrella de la Libertad. Les agradezco la respuesta a esta llamada de mi corazón, pues el Fuego Violeta del Amor Liberador no falla jamás en producir Pureza y Perfección.
¡YO SOY ése Fuego Violeta!

