Hoy en día el trastorno del sueño es cada vez más común. Nos cuesta conciliar el sueño antes de dormir, tenemos la mente ocupada y llena de inquietudes, lo que hace que nos demos vueltas ynvueltas en la cama.
Si en nuestra cabeza está el estrés constante y nuestra mente ocupada en cosas por resolver, no podremos obtener un descanso reparador, que es fundamental para nuestra mente y cuerpo.
Algunos consejos para ir sacando lo que nos agobia y llenándonos de espacio para la tranquilidad:
– Libera tus pensamientos: Trata de visualizar como esos pensamientos negativos abandonan la cabeza, se quedan en un cajón para ser resueltos al otro día, cuando estemos más descansados.
– Medita: para que sea más fácil para aquellos que no lo hacen habitualmente, se recomienda concentrarse en la respiración, visualizando nuestro cuerpo y mente conectados con este ritmo natural que nos trae paz.
– Ponte un propósito: Cada día deja que esos pensamientos se vayan al cajón y mantenlos ahí, pues será recurrente volver a pensarlos, pero si estamos conscientes, será más fácil volverlos a su lugar hasta el día siguiente.
– Escribe lo que te ocurre: Muchas veces con la meditación surgen nuevos pensamientos, anótalos para recordar, para luego darles la importancia que ameritan.
– Cambia tus hábitos: Lee antes de acostarte en vez de usar el celular o tv, dale un tiempo de tranquilidad a tu mente, libera tensiones y sumérgete en un mundo que te guste.
– Prepara tu espacio: Si es posible, baja la intensidad de la luz, algo suave, utiliza música de relajación que te permita bajar las revoluciones del día, y si puedes utiliza aromas que ayudan, como la lavanda para transmutar, melissa para calmar, rosa para llenar de amor.

