Siguiendo con el ciclo de los chakras y gemas, podemos decir que la sanación a través de las gemas se basa en la creencia que las piedras tienen una frecuencia natural de curación, que puede ser activada para contribuir al equilibrio alrededor de ellas.
La energía se canaliza y magnifica a través del cristal, afectando o entrando en resonancia con la frecuencia del chakra que deseamos potenciar y equilibrar.
Segundo chakra, Swadhishtana o Sexual (yo deseo): Corresponde directamente a los genitales y zona pélvica, específicamente, 4 dedos por debajo del ombligo. Es un gran emisor de energía. Se le vincula con la creatividad y la absorción de las experiencias de la vida.
Se le asocia al placer sexual y la capacidad de disfrutar la vida. Sus órganos y glándulas son la pelvis, útero, órganos sexuales, riñones, próstata, glándulas suprarrenales y gónadas.
Sus colores son el anaranjado y rojo, destacando dentro de sus cualidades positivas: la imaginación, creatividad e intuición. Alineado, las personas son cálidas, con gran goce de la vida, felices, amables, y con gran poder de seducción. Tiene estrecha relación con el deseo como motor que impulsa, la motivación y entusiasmo, además de ser asociado con la integración de lo femenino y masculino.
Ahora bien, si se encuentra bloqueado, la persona se torna cruel, obsesiva, ansiosa, pedante y con una vanidad que desborda.
Los cristales y gemas que ayudan son todos aquellos de color anaranjado y rojo, tales como el ámbar, granate, topacio imperial, fluorita, rubí, rubilita y cornalina.

