[Consejo] No hables mal de los demás, no te intoxiques

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El escuchar críticas hacia otros es una experiencia agotadora, pues no sólo uno comparte la energía negativa que expulsa el otro, sino también no va absorbiendo nuestra propia energía, pues esto denota una pobreza emocional y vital de quien emanan.

Cuando alguien critica de mala manera o de forma destructiva, es capaz de “intoxicar” a quien escucha, afectando emocionalmente al oyente, llegando incluso a producir un desequilibrio que nos afectará de más de una forma.

Nunca hables de los demás de mala manera. La energía negativa que pones en el universo se multiplicará cuando retorne a ti, y sabrás que, para recibir amor y respeto, primero debes entregar amor y respeto.

Hablar mal de otros proyecta una imagen que no se puede revertir, pues queda la sensación que, si esta persona habla así de otros conmigo, fácilmente puede hablar de mi con otros en los mismos términos. Siempre será mejor una buena palabra, un cumplido o un agradecimiento. O tal como decían las abuelas “Si no hay nada bueno que decir de una persona, mejor guarda silencio”

Vivir en paz es algo que no tiene precio, por lo que debemos cuidar nuestro espacio físico y psicológico, ya sea evitando criticar, o evitando a quienes lo hacen, entendiendo además que la herida de las palabras sólo nos cala cuando nos importa quien las dice, con el qué y cómo lo expresan.

Si soy víctima de críticas, debo entender que las personas pueden pretender conocernos, pero desconocen detalles de nuestra historia que nos hacer ser y actuar de determinada manera, entendiendo además que aquellos que viven criticando, por lo general son personas que tienen baja autoestima, y antes de no aceptarnos a nosotros, parten por no aceptarse a ellos mismos, evidenciando así sus dificultades emocionales.

No es bueno señalar ni ser señalado, sino que cada uno se preocupe de ir creciendo y perfeccionándose a sí mismo. El crecer interiormente nos ayudará a ser más sinceros, respetuosos, humildes, generosos y honrados, generando empatía que nos llevará a también ser respetado por los demás.