[Consejo] Ojo turco: el amuleto predilecto para la protección

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Uno de los talismanes más utilizados en la historia es el ojo turco, se considera un amuleto contra el mal de ojo y las malas energías.

Es muy común en Grecia y allí se conoce como el ojo griego y se utiliza contra la influencia negativa de la envidia, o mal de ojo. Según la tradición, en tiempos de Babilonia y Egipto, los malos sentimientos del ser humano se proyectaban a través de la parte más expresiva del cuerpo, los ojos.

La gente suele llevarlos en el cuerpo en pulseras, tobilleras, collares… también se suele colocar en la puerta de las casas y en el trabajo.

Los ojos turcos tienen suelen estar fabricados a mano con cristales de colores, los más comunes son negro o azul oscuro, azul claro, blanco y azul oscuro. Pero pueden variar de colores en función de la intención que lleve el amuleto.

El símbolo del ojo se asocia al sol, que es la fuente principal de luz. A lo largo de la historia se ha utilizado la forma de los ojos como amuletos para librarse de todo tipo de males y enfermedades.

El color estrella para el ojo turco es el azul y es que es el color del cielo y buen Karma, es decir, tiene muchas connotaciones positivas por lo que nos traerá buena suerte. Además del color, el ojo turco también tiene símbolos protectores para aumentar el poder del amuleto.

Los símbolos protectores que tiene el ojo turco son:

  1. Herraduras adornadas con ojos azules
  2. La mano de Fátima con ojo azul en el centro de la palma.
  3. Todos para combatir el mal de ojo que es la principal función del amuleto

Es decir, el ojo turco combina el ojo que ahuyenta los malos pensamientos y mantiene alejado el mal de ojo, y el color azul que es el símbolo de la buena suerte y el buen karma para los turcos.

Y es que el ojo turco no es un amuleto que se utilice para atraer la suerte, o para tener éxito en la vida o en el amor. En realidad lo que el ojo turco hace es proteger al que lo lleva o los lugares de las contaminaciones exteriores.

Antiguamente se usaba principalmente contra una protección frente al mal de ojo, esto es, contra las posibles maldiciones que fueran lanzadas contra una persona.

De esta manera se intentaba combatir estos males de ojo que imposibilitaban a la persona a encontrar trabajo, amor o salud.

En general, se suele usar también para protegerse de las malas vibraciones, de las personas que quieren hacernos daño, y de todos aquellos elementos externos que tratan de romper la unidad familiar o perturbar la tranquilidad personal.