No hay nada más estresante que ser un adulto. Las responsabilidades, las deudas sin pagar, el tráfico, los pendientes interminables en la oficina, las quejas de tus amigos que no entienden por qué ya no los ves tanto. Y todo lo que tienes que hacer todos los días hacen que la vida, como adulto, sea agotadora, desgastante y complicada, y eso, te guste o no, tiene un efecto negativo en la salud.

Lo primero que notas cuando te conviertes en un adulto es que tu nivel de estrés se eleva a niveles que nunca creíste posibles, y, como todo el mundo sabe, ese es un factor determinante que hace que no te sientas tan bien como te gustaría, e incluso puede quitarle unos cuantos años a tu vida. Pero según la ciencia, hay una solución efectiva para este problema, y esta sí vas a querer ponerla en práctica.

Un nuevo estudio dice que la clave está en las vacaciones.

Según el estudio, tomar unas vacaciones no solo ayuda a despejar tu mente y a relajarte, también puede ayudarte a tener una vida más larga y a mejorar tu salud en general.

Hacer ejercicio, dormir suficientes horas y llevar una dieta sana tienes grandes beneficios, de eso no hay duda, pero eso no te sirve de mucho si no te tomas un descanso de vez en cuando y los investigadores descubrieron que no son exactamente sustitutos para las vacaciones.

El estudio, avalado por la European Society of Cardiology, deja muy claro que las vacaciones no son un lujo, son una necesidad y han demostrado ser de gran importancia para tener una mejor calidad de vida, y para vivir más con las mejores condiciones posibles.
El estudio se llevó a cabo entre 1960 y el 2014 y se enfocó en dos grupos: el primero siguió su rutina normal, con una buena dieta y ejercicio, pero trabajando duro y sin tomar vacaciones. El segundo hizo lo mismo, pero recibió tiempo de vacaciones, y los resultados demostraron que el primer grupo, el que no tomaba vacaciones, tenía un índice mucho mayor de mortalidad (temprana) que el primero.