Estamos en días de mucho ajetreo, fin de año nos agobia cerrando ciclos y cumpliendo con millones de compromisos, tanto en lo laboral como en lo familiar.
Hay un ajetreo que impide la higiene mental, por lo que se vuelve muy importante lograr desconectarnos por unos instantes, y dedicar tiempo para limpiar y sanar nuestra cabeza, incluso si se ha tenido una rabia, se recomienda alejarse un poco y realizar esta técnica.
Siempre es bueno darse unos minutos para la relajación. Lo ideal es dedicarle unos 5 o 10 minutos diarios de entrenamiento autógeno, de manera que se vuelva un hábito, y cumplir con 15 minutos diarios.
La idea es hacer una relajación práctica para la vida moderna. Una relajación que no implica una posición exacta, incluso se puede hacer sentados.
-Cierra los ojos y respira profundamente, con la planta de los pies en conexión con el suelo. Se llegan a sentir los brazos y piernas pesados, conjuntamente se debe sentir un calor en la guatita, porque ahí está el sol. En la frente uno siente un aire fresco. El cuerpo se relaja. Se debe decir para sí mismo: Me siento maravillosamente bien, mi organismo funciona a la perfección, mi corazón
late normalmente, y mi mente está en paz.
Esto usted va repitiendo cada cierto tiempo su sensación: Mis brazos y piernas pesan, mi corazón late tranquilo, mis pies están en conexión con el suelo, mi guatita está tibia, mi mente fresca y despejada, me siento maravillosamente. Ayuda visualizar un lago sereno, un paisaje tranquilo, un lugar de paz.


