Es estrecho el vínculo entre los signos y los elementos del universo. En la fauna silvestre y en los minerales están las claves para afrontar el año que se insinúa interesante y turbulento.
Aries: la espiral sagrada, el urogallo y la amatista ahumada
El urogallo es un ave a mitad de camino: ni salvaje ni doméstica. Es conocido por las tribus americanas y sus movimientos son indicio de nacimiento y renacimiento. Es una espiral que simboliza el poder personal e indica que Aries deberá volver a su centro para recuperar el propósito de su vida. Un momento para bailar al son de la geometría y de portar siempre una buena mezcla entre el cuarzo ahumado y la matista, violeta, profunda y transformadora. Ideal para alejar las ataduras innecesarias y sentar las bases de un año espectacular.
Tauro: la paciencia, la hormiga y el cuarzo estrella
Las hormigas son conocidas por realizar arduos trabajos y por cargar hojas durante largos recorridos, solo para contribuir a su ecosistema. Son parte de una mente grupal y se acoplan para trabajar con los demás. Pero más que la resistencia, su mayor virtud es la paciencia. El cuarzo estrella, diáfano, es purificador, muy eficiente para eliminar las toxinas. Proveerá la protección necesaria para transformar las vibraciones negativas y las cargas pesadas de otros. Ahuyentará las envidias y verá las recompensas al final del camino. Podrá ser el guerrero que es. Sigilo y serenidad para Tauro.
Géminis: la fuerza, el caballo y lazulita
En todas las culturas, el caballo representa la fuerza física. Gracias a su domesticación, el ser humano pudo recorrer largas distancias. La invitación para Géminis es que se acerque al caballo y cabalgue para despertar la conexión intuitiva. Ser uno con un animal. Es el momento de recorrer los caminos antiguos y sanar las dudas,los rencores y las falsas expectativas. La lazulita es la piedra elegida, de color índigo morado. Refleja el rayo violeta que atraviesa la atmósfera y conecta con seres y energías invisibles. Permite acceder a la intuición y otras percepciones, como escuchar los sonidos más sutiles. Certeza y guía interior para Géminis.
Cáncer: los límites, el armadillo y el cuarzo rojo chino
La fortaleza del armadillo está en su caparazón. Puede recogerse como una bola y volverse impenetrable. Cáncer deberá marcar los límites para que las acciones dañinas sigan de largo. El cuarzo rojo chino es una piedra especial para apoyar la flexibilidad en circunstancias imprevistas. Aporta sabiduría, es una piedra de característica elástica; suave y joven, este cuarzo acompaña los momentos de decisiones fuertes.
Leo: el maná del cielo, el delfín y el jaspe océano
El delfín recuerda la importancia de la respiración; es, también, la oscilación, las olas y los flujos. Leo deberá comprender que puede parar para tomar aire. Debe estar más atento a sus ritmos corporales y emocionales, a los ciclos de los negocios. Es momento para que se escuche. Es el jaspe océano, símbolo de la infinitud, la piedra que le permitirá equilibrar sus fuerzas. Hay que activarla con un viaje al mar, buscando el camino de los mapas, astrolabios y veleros perdidos. Dicen que el jaspe océano guarda los secretos de la Atlántida y transmite información sobre cómo sobrevivir en las aguas turbulentas de las envidias. La piedra debe mantenerse cerca del corazón. Infinitud y coraje para Leo.
Virgo: la gracia, el cisne y la piedra Gaia
El cisne es el patito feo en su mejor versión. El ave poco agraciada de repente despliega sus alas y se convierte en una hermosa y admirable criatura blanca. Es la elegancia y la belleza, pulcritud y dignidad. Logra su transformación porque confía en que las cosas se le darán. Virgo aprenderá a rendirse ante los tiempos del universo y a confiar en su propia transformación. La Piedra Gaia es verde profundo, un cristal claro y transparente que actúa como calmante. Es una excelente compañera para asuntos afectivos y apunta a que las buenas relaciones fluyan sin ansiedades ni celos. Favorece la amistad, cancela los apegos a viejos amores irresueltos y pone sobre la mesa lo fundamental en las relaciones humanas: el respeto y el ahora. Tiempo presente y transformación para Virgo.





