Hoy en día nos cuesta cada vez más mirar a los ojos a los demás, lo sentimos como invasivo, en parte porque con el celular nos hemos acostumbrado a mirarnos a nosotros mismos, es como ver el ombligo permanentemente. A ti te cuesta o te incomoda mirar al otro, o podrías estar mucho rato mirando a alguien y él a ti, para ver qué descubren.

Me parece un muy lindo ejercicio, primero para que lo hagas con tu familia o amigos, ejercita y mira hacia adentro, ve qué te sucede. Hay personas que realmente no lo toleran, y otras que a los pocos minutos lloran desconsoladamente, se produce sin duda una conexión.

Te invito a vivirlo.

¡Un abrazo grande!