El año pasado una familia en Guatemala, asustada de los misteriosos ruidos que se escuchaban en su casa y de que algunos objetos aparecieran en lugares distintos a donde habían sido dejados de noche, decidieron colocar cámaras en las habitaciones. En la pieza de los hijos, donde ocurrían la mayoría de los sucesos paranormales, dejaron una ouija por si algún ser quería comunicarse con ellos y el resultado fue espeluznante. Exactamente a las 21:30 hrs. se provocaron pequeñas interferencias en la grabación y la ouija comenzó a moverse sola y a formar una palabra, BAPHOMET: Una de las representaciones del diablo que sirve para poder adorarlo y para poder practicar brujería.