Cuando recién cumplí 20 años, fui con una amiga a ver a una de nuestras bandas favoritas que tocaban en un local. Llegamos temprano para alcanzar una buena ubicación, el grupo era de argentina y yo estaba platónicamente enamorada del guitarrista, así que ese día era la oportunidad de conocerlo y yo iba a hacer todo lo posible para que eso pasara.
Los vimos llegar y se fueron detrás del escenario a una especie de camarín, rápidamente tomé del brazo a mi amiga para que juntas pudiésemos ver donde iban a estar. Nos acercamos y uno de los integrantes nos vio:
-¿Qué pasa chicas? Vengan…
Muy, muy nerviosas nos acercamos y entramos al camarín, estaban comiendo unos sandwich y tomando unas cervezas.
-¿Qué hacen vinieron a vernos, están esperando el show?
-Sí, es que nos gusta mucho su banda, los escuchamos hace años – dijo mi amiga
-¡Buenísimo! ¿y a vos también te gusta?- Asentí con la cabeza, estaba muy muy nerviosa.
Nos regalaron unas cervezas, nos quedamos conversando un rato y nos invitaron a una fiesta a la que ellos irían después de tocar. Nos encontramos en la salida y nos subimos con ellos y otras personas a una van, tuve la suerte de quedar justo sentada al lado del guitarrista y empezamos a conversar, era muy simpático y tierno, nada que ver al típico “argentino canchero” .
En la fiesta ellos tenían reservado un lugar, nos sentamos, tomamos unos tragos, comimos y conversamos, para mi suerte yo seguía hablando con el guitarrista y al rato nos fuimos a bailar estuvimos toda la noche juntos bailando, la disco se estaba vaciando y nosotros seguíamos ahí.
Fui al baño y cuando salgo, me estaba esperando Matías (el guitarrista), nos miramos y
comenzamos a besarnos muy apasionadamente, entramos al baño, me subió en una especie de mueble y seguíamos besándonos y tocándonos sin parar. Empezó a bajar sus manos por mi espalda, desabrochando el cierre de mi vestido, yo le saqué la polera y él deslizaba suavemente sus dedos por mis muslos para llegar a hacerme sentir lo que nunca había experimentado antes.
De esa noche, solo puedo decir que hice mi sueño realidad y mi amor platónico me hizo ver las estrellas.

