Tenía unas invitaciones a una fiesta electrónica en la playa. No suelo asistir mucho a esos lugares, pero este me pareció interesante y además mis amigas no paraban de insistir en que fuéramos.
Recorrimos el lugar, los distintos escenarios y comenzamos a bailar, al frente del espacio que habíamos convertido en nuestra pista de baile estaba el V.I.P, sentía de lejos que había un grupo de hombres mirando hacia donde estábamos nosotras y efectivamente fue así, porque a los 5 minutos estaban al lado intentando sacarnos a bailar.
Si bien eran guapos y esbeltos, ninguno era muy de mi tipo. Mis amigas ya estaban coqueteando con ellos, así que seguí en el grupo, en ese entonces veo que se acerca un hombre perfecto, perfecto para mí. Llega a nuestro grupo, le dice algo al oído a uno de los chicos y se va, para mí ese hombre se había convertido en lo más interesante de la fiesta y yo tenía que encontrar alguna forma de conocerlo.
Lo seguí a la barra y muy disimuladamente, me puse a su lado y pedí un vaso de agua.
- ¿Agua? me dijo
- Sí, es que hace mucho calor y es necesario algo refrescante de verdad
- Jajajaja, la mejor barra de las fiestas y tú pides agua. Está bien.
Y se fue, por lo menos había conseguido que me hablara.
Me quedé ahí un buen rato y volvió:
- La chica del agua, ¿Por qué sigues aquí?
- Estoy descansando un rato, he bailado mucho
- Mmmm, yo no te he visto bailar ¿Vamos?
Fuimos, yo estaba contenta porque sabía que iba a poder conocer a este hombre tan apuesto y simpático. Bailamos por horas y muy coquetamente, luego de un rato me tomo la mano y me dijo:
-Ven que te quiero mostrar un lugar-. Atravesamos toda la fiesta llegamos a la barra pidió dos copas y subimos una escalera detrás del escenario, abrió una puerta y era su oficina, desde una ventana se podía ver todo el recinto. Abrió una botella de champaña y la bebimos mientras conversábamos más relajadamente.
Después de tanto, tanto hablar se produjo un silencio incómodo entre ambos. Momento que él aprovecho perfecto para acercarse y besarme. Estaba en las nubes, quería sentir esos labios recorriendo toda mi piel, primero comenzó a darme besos en el cuello, luego bajo mis hombros, dejo caer suavemente los breteles de mi vestido, me tomo de la cintura y me puso sobre él. Mientras lo besaba, pensé que obvio debía hacer eso con muchas mujeres, pero la verdad es como fui yo quien lo buscó primero, me daba lo mismo, tenía muy claro que solo quería pasarlo bien, así que me entregue y me dejé llevar por el momento.
Su boca recorrió cada centímetro de mi piel, nuestros cuerpos se unieron en un vaivén de sensaciones y ambos sentimos un golpe eléctrico que nos hizo llegar al cielo.

