[Historia Hot] Días intensos sobre un crucero

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Viajar es una de las actividades favoritas de muchos y ¿Qué mejor si en uno de esos viajes aparece una aventura?

Esta historia no es mía, pero sí de alguien muy cercana a mí, por lo que conozco cada detalle.
Mi amiga y desde ahora Tamara, será la protagonista de este relato.  Las vacaciones que tanto había esperado Tamara por fin habían llegado, terminaba de hacer la maleta cuando el transfer pasó a buscarla rumbo al aeropuerto, su destino era Río de Janeiro y desde ahí tomaría un crucero para recorrer otras costas de ese candente país.

Al medio día, ya estaba arriba del enorme barco y maravillada por cada detalle. A mi amiga Tamara la defino como una mujer aguerrida e independiente, por eso no dude ni un segundo
cuando me contó que se iría sola, sola de vacaciones. Cuando una mujer está soltera no hay nada que la amarre y lo sabe bien.

El capitán les dio la respectiva bienvenida y ahí pudo notar que la mayoría de los pasajeros del crucero eran mayores, sin embargo eso no la desanimó, porque había divisado una parte de la tripulación muy interesante, luego del discurso, decidió dormir un poco antes de ir a almorzar. En el pasillo que llevaba a su pieza se encontró con unos de los chico guapos del personal y de verdad que este era muy, muy apuesto, lo saluda y él le pregunta si sabe dónde está su habitación, ella le contesta que no y gentilmente la deja en la puerta de su pieza.

Luego de eso le costó un poco quedarse dormida, ya que él sólo hecho de pensar que iba a estar 10 días con ese hombre en el mismo barco le hizo subir la temperatura.

Como a las dos horas y con el sueño repuesto bajo a almorzar y entrando al restaurante, se lo vuelve a topar
– ¿Pudo descansar?
– Sí.
– ¡Que bueno!

Ella le contestó muy nerviosa y cree que inmediatamente se puso en evidencia, pero le dio lo mismo porque al parecer este chico era menor y ella solo por eso sentía que tenía control sobre él.

Con su bikini, un buen libro y uno que otra piña colada, Tamara pasó toda la tarde tomando sol en la piscina. Terminando la tarde, subió a cambiarse para la fiesta de inauguración.

Su cuerpo envidiable, hacía que cualquier cosa le quedará bien y esa noche no fue la excepción, se veía tan espectacular que no pasó desapercibida ni para los pasajeros y ni para los tripulantes y ella pudo notar que su camarero estaba boquiabierto mirándola.

La atendió toda la noche y para el final de la fiesta, Tamara le pasa una nota: "Te espero en mi habitación a la hora que puedas" y se retiró del salón. A las dos horas se escucha un leve toc, toc en la puerta, Tamara se levanta y ahí estaba su deseado camarero.

– Espero no tener problemas por esto, pero desde que te vi subir a este barco, tenía demasiadas ganas de estar contigo.

La besa y rápidamente la tira a la cama, ella comienza a desvestirlo, él la toma de los muslos para que se siente sobre él. Se besaban con desespero, como si el mundo se fuese a acabar,
Tamara quería entregarle todo esa noche porque no sabía cuando podría tenerlo en sus brazos nuevamente.

Las caricias se hacían intensas, sus bocas recorrieron el camino hacia el placer, todo era perfecto y ninguno de los dos quería que se acabara ese momento, sus cuerpos estallaron en éxtasis al mismo tiempo y se quedaron abrazados unos minutos extendiendo al máximo esos minutos de pasión. Lamentando tener que vestirse y salir, él le prometió que pronto volverían a repetir lo vivido.  Y así fue, hasta el día de hoy Tamara nunca ha vuelto a tener 10 días tan intensos.