[HistoriaHot] Concurso de Belleza

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Cómo parte de mi trabajo, he participado en algunos concursos de belleza. Muchos han sido irrelevantes, pero hay uno que jamás olvidaré. Estaba como candidata ensayando algunas cosas que presentaríamos al jurado (que hasta ese momento era incógnito), sin embargo, habían algunas personas que estaban en las graderías anotaban cosas y se secreteaban entre ellos.

Mi turno de presentar llegó, hice un baile árabe poniendo en evidencia mi cuerpo femenino y sacando a relucir toda mi sensualidad. Un hombre en ese público llamó mi atención, me miraba muy fijo y aplaudió con muchas ganas cuando finalicé el show.

¿Dónde está a chica que bailó árabe? Dijo entrando al sector de los camarines. Hola, soy yo. Salí un poco tímida impulsada por mi manager/ amigo. ¿Te gustaría tomar un café? Sí, claro. Me esperó afuera y caminamos a una cafetería cerca, hablamos de mi carrera, de su vida y de lo que esperábamos del futuro. Él, como muchos otros hombres que había conocido se dedicaba a la producción de eventos y quería contratarme para un show.

Le di mi número y le dije que me llamara cuando supiera algo más formal. Al cabo de esos días nos seguimos viendo en algunos ensayos y finalmente en la competencia. Si bien no gané el primer lugar, me sirvió para hacer muchos contactos.
Y exactamente al otro día de terminar el certamen, me llamó: Hola Daniela, soy Luis Hola Luis, dime. Mira no sé nada de la pega aún pero ¿te gustaría ir por otro café? Volví a aceptar, él me parecía un hombre muy interesante y tenía algo en su forma de ser que me intrigaba y me llamaba profundamente la atención.

Al café se sumaron miradas e intensos coqueteos, pronto me iría de esa ciudad y estando soltera coquetear con alguien, no parecía ser ningún pecado. Así que me deje llevar con los días y con él, nuestra química era evidente y yo quería que fuese mi loco amor de verano. Para la última noche, preparé una cena, lo invite a comer al departamento que estaba arrendando. Disfrutamos de la mesa, del vino y la música ¡hasta bailamos! Se sentó en el sillón un poco ebrio de tanta risa y vino, el ambiente estaba distendido y pensé en despedirlo como lo conocí. Me puse mi traje de danza árabe y le baile, me tomó por la cintura y me llevó a él. Nos besamos, nos acariciamos y lo dejé entrar en mí. Tenía experiencia, sus movimientos lentos y precisos me hacían sentir en las nubes, sentí sensaciones que no había sentido, puse mi mente en blanco y dejé que la corriente hiciera lo suyo. Sus roces, su cuerpo, como se sentía mi cuerpo contra el de él, la forma en que acariciaba mis puntos débiles para llenarme de placer me hizo entender, que si decides tener sexo casual o con tu pareja debe ser sin prejuicios, en ese momento me sumergí en un modo del que decidí no salir a menos que sea con un gran golpe de placer.