[HistoriaHot] Luces en las gradas

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El estadio es un submundo lleno de secretos, de penas, de alegrías, de esfuerzos y en
todas las paredes quedan plasmadas esas historias.

Todo comenzó porque le pedí a una de mis amigas que me acompañara a ver al equipo
que tanto me gustaba.Ya instaladas y sentadas en las graderías se encontró con un
antiguo "pinche" con él cual las cosas no habían terminado muy bien, ella estaba muy enganchada, él también, sin embargo ese fantasma eterno de su ex lo atormentaba cada vez que intentaba comenzar de nuevo.

Nos sentamos juntos y vimos tranquilamente el partido, entre ellos en ningún
momento noté más que una amistad. Cuando se acabó el partido nos invitaron a una
fiesta para celebrar que nuestro equipo había ganado, lo que jamás imaginamos es que
la fiesta sería clandestinamente en uno de los camarines del lugar.

Él chico conocía a uno de los guardias del recinto, quien les dejó las llaves y en un par
de minutos el camarín estaba lleno de gente. Nos encontramos con viejas amistades y
recordamos anécdotas con las que no parábamos de reír. Todo se empezó a poner un
poco más tenso cuando él ex de mi amiga la vio conversando muy cariñosa con otro
amigo, al parecer él pinche nunca había superado el no haber estado con ella y
rápidamente se empezó a acercar para llamar su atención.

Al principio ella no le dio mucha bola y luego se apartaron del grupo, no quise
meterme entre ellos y cualquier cosa al respecto, ella iba a contarme. Cuando ya se
acababa la fiesta y nos devolvíamos a casa, me habla de su aventura: Como nunca concretaron nada, había una tensión sexual increíble por querer estar juntos una vez más, cuando el camarín se empezó a llenar de invitados, se escabulleron para pasar un rato solos.

Las graderías fueron el lugar elegido para aprovechar ese momento, conversar los
temas pendientes y reencontrarse piel con piel después de años. Ella se sentía muy nerviosa, como si nunca hubiese pasado por una situación similar, pero el volver a tenerlo en ella era una oportunidad que no iba a dejar pasar. La adrenalina del momento, hizo de ese instante el mejor del mundo, las manos se enlazaron y se apretaban con cada grito de placer, el ritmo de sus cuerpos los hizo uno para así terminar el baile con el la mejor pieza del baile.