[HistoriaHot] Una bella garzona en la Toscana

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Lucía es una conocida chilena mía que se fue a probar suerte a Europa, era muy bonita y con un belleza exótica por lo que causó sensación rápidamente. Estuvo en muchos países, pero su sueño era llegar a Italia, aprender el idioma, conocer a un italiano y poder asentarse definitivamente en ese país, pero hasta que eso no pasara, solo le quedaba trabajar y seguir soñando.

A los pocos meses logró llegar y se instaló en la Toscana, específicamente en Florencia, obtuvo un trabajo como garzona en un conocido restaurant de la ciudad. Un día atendió a un hombre un poco mayor que ella, era muy simpático, conocía muy bien nuestro país porque había vivido acá un tiempo y quedó encantado con los paisajes.

Conversaron durante un largo rato mientras ella le llevaba la cuenta y como los hombres europeos son menos enrollados que los chilenos, le preguntó si le interesaba tomar algo cuando saliera de su turno. Lucía se sentía en un fantástico cuento de hadas, no podía creer que lo que le estaba pasando, era el típico cliché de las películas y lo que tanto había soñado.
Terminando el turno la paso a buscar, recorrieron un poco las calles de la ciudad y tomaron algo por ahí, él hablaba muy bien español y se notaba que sentía una fuerte atracción hacia ella. Por otro lado Lucía solo pensaba en poder enamorarse y quedarse para siempre ahí, si sentía el más mínimo de atracción hacía algún hombre que demostrara interés en ella, lo iba a seducir.

Lo hizo de tal forma, que consiguió que el tipo la llevara a su hotel, su suite era un sueño, tenía un balcón con una vista tan linda que parecía una pintura. Siguieron tomando vino y conversando de Chile y sus encantos.

Ella quería pasar un poco a la acción, así que empezó a soltar caricias; primero puso sus manos coquetamente en sus piernas, luego con sutileza mordió sus labios, trataba de excitar a este nuevo enamorados a cada instante. Lo consiguió cuando se paro y miro por el balcón, él la siguió y la abrazó de espalda, ella pudo sentir que había algo de él que le estaba dando una clara señal para llegar al sexo, se dio vuelta y lo besó. Comenzó a desvestirlo hasta llegar a la cama, ahí terminó por sacarle toda, toda la ropa, ella también se desvistió y luego empezó a bajar por su torso hasta casi hacerlo llegar al orgasmo, luego subió y él tomo las riendas, montándose sobre ella, estuvieron divirtiéndose un rato. La experiencia de él se hizo notar y debe haber ocupado alguna técnica porque Lucía acabó primero o por lo menos eso le hizo pensar.

A la mañana siguiente, ella se despierta, él la miraba desde el balcón y en el velador había un gran collar de diamantes. Nunca más volví a saber de Lucía y nunca supe si el collar era una forma de conquistarle o una forma de devolverle el favor.