Un inquietante video muestra a una joven convulsionando en el suelo durante un exorcismo. Supuestamente la niña está poseída por espíritus malignos que habitan en un pueblo en Argentina. La adolescente es la última de los once afectados en la escuela secundaria N° 1.037 Palma Sollazzo de Gramajo. Los jóvenes, de entre 17 y 19 años, aterrorizaron a otros compañeros después de que repentinamente comenzaran a convulsionar durante una clase. Curanderos espirituales, sacerdotes y psicólogos investigaron lo que les pasaba, pero no fueron capaces de determinar las causas.
En el video se puede ver a Julio Alis, un sanador espiritual, tomando a una joven por la cabeza mientras trata de librarla de los malos espíritus. Con un rosario en una mano, Alis coloca su mano sobre la frente de la adolescente, lo que parece provocarle algún tipo de efecto que la lleva a retorcerse en el suelo, aparentemente sin poder controlarlo. “A mí estos casos no me sorprenden, porque prácticamente a diario los veo y trato personas que son poseídas por espíritus malignos, producto de gente que se dedica a la magia negra o magia roja. Yo soy católico, y este don que Dios me ha dado lo utilizo para ayudar a la gente. Los espíritus malignos toman a adolescentes débiles de espíritu, allí el demonio ingresa más fácilmente”.
Cuando el padre Lázaro Leiva, quien también ayudó en la escuela para “limpiar” a los estudiantes, presenció al menos a ocho alumnas que tuvieron la extraña manifestación, procedió a bendecirlas. Comenzaron a formar una fila y cuando le tocó el turno a una de las chicas que había sido la primera en manifestarse, cayó al suelo y comenzó a sacudirse como víbora, ni siquiera entre seis la podían contener. Las alumnas comenzaron a caer al alcanzarlas con el agua bendita. Algunos de los casos fueron atendidos por el Dr. David Maldonado, quien aseguró que todos los estudios clínicos y neurológicos que se realizaron a las adolescentes “salieron normales” y que ninguna de ellas padecía epilepsia o síndrome convulsivo. Por lo que el Dr. Maldonado consideró que podría tratarse de estrés o histeria colectiva, aunque su hipótesis no ha convencido a los padres.

