Polémica está causando la decisión de Estados Unidos de retomar un proyecto de la Guerra Fría, pero esta vez con fines de investigación científica, el controversial proyecto A119. En la Guerra Fría entre EE.UU. y la Unión Soviética, los militares norteamericanos, trabajando con Carl Sagan y dirigidos por el eminente físico nuclear Leonard Reiffel, estuvieron muy cerca de ejecutar un increíble plan, volar parte de la Luna con un cohete portando una bomba termonuclear.
Hace casi 60 años, el gobierno militar y federal de Estados Unidos trabajó con científicos escogidos a dedo y se embarcó en un proyecto diseñado para pulverizar parte de la Luna y aterrorizar a los líderes de la Unión Soviética. El sumamente riesgoso proyecto A119, involucraba lanzar una poderosa bomba nuclear a la Luna. Después de viajar durante días y cruzar casi aproximadamente 380 mil kilómetros, el artefacto atómico habría explotado tras el impacto, creando un flash intenso y un cráter brillante que habría sido visible por todo el mundo durante días.
De acuerdo a Leonard Reiffel, el líder de la operación, la idea era intimidar a los dirigentes soviéticos y aumentar la confianza de los medios de comunicación y ciudadanos después de la conmoción en la psique estadounidense de que el primer satélite artificial del mundo fuera soviético, el Sputnik. Hablando sobre el proyecto A119, Reiffel dijo “Probablemente podría haber llevado a cabo la misión en 1959, cuando la fuerza aérea desplegó los misiles balísticos intercontinentales. Los militares aparentemente abandonaron la idea debido al peligro de las personas en la Tierra en caso de que la misión fallará”.

