Los más afectados de Europa: Debido a algunas situaciones conflictivas, tales como guerras civiles, crisis económicas o dictaduras, que dejaron una pesada lacra en sus territorios, zonas como Ucrania, Rumanía, Serbia o Montenegro entre otras padecerían con más dureza las consecuencias del efecto invernadero. Posiblemente terminaran por recibir el apoyo de sus vecinos mejor situados, pero finalmente podrían llegar a sufrir auténticos éxodos masivos en busca de mayores y mejores oportunidades.

Los más afectados de Asia y Oceanía: De nuevo las guerras son el detonante mayor, aunque también influye la situación ecológica actual. En Afganistán, un territorio cuya actividad económica está muy limitada, posiblemente la capacidad de respuesta ante un nuevo escenario de catástrofe sería muy limitada. Birmania, con sus crisis políticas y gobiernos corruptos movidos por negocios ilícitos y violaciones de los derechos humanos sería un caldo de cultivo pésimo para sobrevivir en caso de acontecimientos de esta índole. Otras regiones como Irak también estarían muy expuestas, aunque destaca el hecho de que en Corea del Norte no haya ningún dato. Por Oceanía solo cabría destacar a Papúa Nueva Guinea, quien sería la única que padecería un grave deterioro en contraste con sus sanos vecinos.
Los más afectados de África: A pesar de ser el lugar en el que el ser humano se originó, las constantes guerras por las enormes reservas naturales que aún existen en el continente han provocado las mayores miserias. Esto ha generado una asociación casi directa con el tercer mundo y una total falta de posibilidades para afrontar situaciones de crisis extrema. Sería prácticamente imposible destacar algún país en concreto, aunque sí que destaca el hecho de que posiblemente sean de los menos contaminantes del planeta.
Los más afectados de América: Aunque ciertamente el riesgo al que se expone América es bastante elevado, los que podrían llegar a padecer grandes catástrofes serían Bolivia y Guatemala, debido a las pobres infraestructuras con las que contarían en caso de un evento climático de grandes proporciones y a sus diferentes crisis políticas. Aunque en realidad sus vecinos tampoco pueden presumir de contar con una increíble capacidad de respuesta, ya que se encuentra en segunda posición en cuanto a continente peor preparado, salvándose de Sudamérica solo Chile y Uruguay.

