Existe un plan de la ONU para reducir el 95% de la población para el año 2030 llamado “Agenda 21”. En el poco publicitado informe las intenciones son claras: Despoblación para disminuir el impacto ambiental y detener la sobrepoblación que conduce a la inestabilidad. La complejidad del informe está, en que para lograr una despoblación de esa envergadura y en un corto plazo las acciones a tomar tendrían que ser drásticas, ya sea una guerra mundial, una epidemia global o algún tipo de hambre generalizada causada por las malas cosechas masivas por el cambio climático. Un plan de este tamaño requiere si o si la confabulación de al menos todos los gobiernos del primer mundo y entonces plantea la gran pregunta: ¿Qué 5% de la población mundial se salvaría? Lo más probable los elegidos selectivamente por la élite mundial.