Un grupo de estudiantes de cine grababa material de noche para realizar un documental en la ciudad de Xalapa en México. Cuando estaban grabando la vitrina de una pequeña tienda local de disfraces, de pronto, uno de los maniquíes movió sutilmente sus ojos y miró hacia la cámara por unos segundos. El suceso paranormal recién lo notaron cuando revisaron el material grabado al otro día. Claramente no es un efecto visual y siendo que volvieron al lugar a grabar nuevamente al maniquí, nunca más lograron ser testigos del perturbador momento paranormal.

