La Agencia de Proyectos de Investigaciones Avanzadas del Departamento de Defensa de EE.UU. (DARPA) tiene la intención de crear para el año 2021 una inteligencia artificial (IA) de nueva generación, que sea lo más parecida posible a la humana, para fines militares. El proyecto L2M (Life Learning Machines) se propone crear una IA que sea capaz de tomar decisiones, responder rápidamente a los cambios en el medio ambiente y, sobre todo, recordar los resultados de sus acciones y aplicarlos en el trabajo futuro. Las autoridades de la agencia aseguran que el campo de aplicación de la nueva inteligencia artificial en el Ejército tiene un potencial casi ilimitado.
Antes se creía que un superordenador con elementos de IA podría solucionar rápidamente cualquier problema propuesto por el operador, pero no es capaz de ir más allá de sus propios algoritmos ni sacar conclusiones de los resultados de su trabajo. No obstante, el proyecto L2M busca crear un sistema inteligente fundamentalmente nuevo, basado en tres pilares: Autoaprendizaje permanente a lo largo de todo el ciclo de vida, la IA siempre debe perfeccionarse sin intervención humana. Adaptación. El nuevo sistema será capaz de adaptarse a situaciones nuevas sobre la base de su experiencia previa. Y enfoque en el resultado, la IA debe filtrar información y señales entrantes, borrar lo que sobra y centrarse únicamente en las cosas que le permitan llegar a la meta.
Con el programa L2M, los sistemas de asalto podrían conseguir algo que hasta ahora solo podía tener una persona: la experiencia de combate. Expertos opinan que el informe de la DARPA “busca vender humo”. Es posible que EE.UU. ya disponga de ciertos desarrollos, pero están tratando de demostrar que sólo están empezando. Otra posibilidad es que los militares tratan así de aumentar el presupuesto. Es posible también que, con las filtraciones de información sobre una nueva súper inteligencia artificial, EE.UU. esté tratando de involucrar a Rusia en una nueva etapa de la carrera armamentista.

