[Relato] El hombre que se convirtió en mi droga

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Recuerdo una de las relaciones más pasionales y tormentosas que he tenido. Nuestra química sexual era tan fuerte que podíamos estar al borde del odio por horas, pero finalmente la cama nos ganaba y terminábamos enredados una vez más.

Lo conocí a través de una amiga, era guapo pero muy distinto a todos los estereotipos de hombres que me han gustado, sin embargo algo en él me llamo la atención y en cosa de meses, estábamos formando una linda relación. Al paso del tiempo, se volvió indiferente y hacía cosas que me dolían, lo peor es que parecía no entender porque su indiferencia me hacía daño.

Nuestro pololeo avanzaba y las cosas lejos de mejorar y ser conversadas, eran alejadas y aplastadas, perdíamos contacto con entre nosotros, aunque al final bastaba solo una visita para que se nos olvidaran los malos momentos y nos concentráramos solo en sexo.

  • ¿Estás enojada Daniela?
  • No, no estoy enojada
  • Ya, no le pongas color, si fue una broma. Ven acá…

Esas eran nuestras típicas conversaciones y luego de eso, me hacía terminar con el mejor orgasmo de mi vida. En medio de este vicio, estuvimos 2 años. Terminábamos unas semanas, hablábamos las siguientes y volvíamos al mes. Nuestra mala relación se había vuelto una rutina, sin embargo el nivel sexual que habíamos alcanzado no nos dejaba ir.

Cada vez que hacíamos el amor, el solo hecho de sentir su cuerpo, me llevaba a las estrellas,  sus manos eran perfectas para tocar mi cuerpo, sabía exactamente como provocarme y como llevar mi excitación a otro nivel, después de una sesión de sexo ambos olvidábamos que por muy buena cama que tuviésemos, era un martirio estar juntos.

Luego de nuestro último termino decidí que no podía volver con él nunca más. Sería difícil, pero por suerte apareció en mi vida un ángel de la guarda, que me liberó, me mostró otro camino y con el que también tuve las mejores noches de sexo.

Aprendí que nos es necesario aferrarse a alguien, el destino siempre se encargará de que encuentres a otro mucho mejor, en mi caso, fue así.