Según dos informantes, el Departamento de Defensa de EE.UU. desarrolló la tecnología del viaje en el tiempo hace más de 40 años. Ya en 1967, el gobierno habría estado utilizando una instalación dedicada a esto, y construida en base a la tecnología de Tesla. Esta tecnología se ha utilizado para ofrecer ventajas políticas y económicas al conocer lo que depara el futuro. Algunos dicen que la CIA confiscó documentos de Tesla sobre la teletransportación poco después de su muerte.

El Dr. Andrew D. Basiago fue un participante del Proyecto Pegasus de DARPA, desde el año 1968 hasta 1972, que se centraba en el viaje en el tiempo. Afirmó que la CIA estaba entrenando activamente a grupos de escolares estadounidenses dotados para convertirse en la primera generación de exploradores. Los niños eran más adecuados para esta misión por varias razones perturbadoras. En primer lugar, se consideraron candidatos ideales debido a sus mentes claras y a la falta de impresiones o experiencia. El gobierno de Estados Unidos estaba interesado en los efectos de los viajes en el tiempo en los cuerpos y mentes jóvenes. Los voluntarios adultos por lo general caían en la locura después de varios viajes. Afortunadamente, los niños ingenuos tenían poca experiencia previa y creencias que pudieran conducirlos mal.
Otro uso de la tecnología del viaje en el tiempo fue el control político. Según el Dr. Basiago, las personas de interés del futuro serían notificados a temprana edad acerca de las funciones que debían desempeñar años después. Él dijo que, en la década de 1970 en Albuquerque, Nuevo México estuvo presente durante un almuerzo en el que George H. W. Bush y George W. Bush fueron informados de sus futuras presidencias.
Basiago dice que en 1971 vio imágenes del ataque a las Torres Gemelas, ocurrido el 11 de septiembre de 2001. Habían sido obtenidas observando el futuro y traídas de vuelta para su análisis. Esto implica que el gobierno de Estados Unidos sabía sobre el la caída de las Torres Gemelas tres décadas antes de que esto ocurriera.

