Las bajas temperaturas llegaron para quedarse esta temporada, así que es muy importante abrigarse correctamente. Para conseguir esto, debemos proteger las extremidades, porque como método de defensa, nuestro organismo como resguarda primero los órganos vitales como el
corazón y el cerebro.
Así que la propuesta es vestir con tres capas. La primera debe ser la ropa interior, idealmente térmica y que cubra la mayor parte del cuerpo, confeccionada en materiales de polipropileno o telas hidrofóbicas o naturales, que permitan la salida de la transpiración y un secado rápido.
Cuando elijamos la segunda capa, hay que fijarse en su función de abrigo. Busca fibras que no sean demasiado gruesas, algunas alternativas naturales pueden ser la lana o cachemira. Debes
dejar espacio entre ella y la primera capa, para asegurar libertad de movimiento y comodidad.
Por último, la tercera capa debe protegernos del ambiente externo. Aquí aparecen los impermeables, abrigos y corta vientos. Esta prenda está determinada por el clima, la zona geográfica y el medio de transporte que usemos. De modo que si tus prendas han sido bien seleccionadas no pasarás frío, evitarás sentirte pesada y no agregarás mayor volumen a tu silueta.
¡Un abrazo!

