Los perfumes cítricos tienden a representar a hombres de carácter alegre, llenos de chispa y dinamismo, entregando un aroma refrescante, aromático y tonificante. Evocando al verano y días de vacaciones, dan vida a los días.
Sus aromas característicos son: limón, naranjo dulce, naranjo amargo, mandarina, pomelo, bergamota, lima, aceite de nerolí, aceite de petitgrain, yuzu, lima Persia, etc. Estos aromas, siempre presentes, ya tienen tradición dentro de la perfumería, y la mayoría de las fragancias del mercado cuentan por lo menos con una nota cítrica en su composición, pues acentúan las demás notas, aportando frescura y vitalidad.
Sin embargo, en muchas ocasiones las notas cítricas también pueden provenir de flores y hierbas que, por el contrario, se descomponen, hierven o destilan para sacar mayor su provecho; entre los más utilizados encontramos el toronjil, limonero, nerolí, hatkora, petit grain, may chang, hierba limón y verbena de olor.
Pueden reflejar con perfección el espíritu vanguardista, lleno de color, recreando una atmósfera divertida, lúdica con gran atractivo social.
Definitivamente que los cítricos son fragancias deliciosas, que si bien son los favoritos veraniegos y del público joven, se pueden combinar de una manera tan magistral que se extiende a todo tipo de target y usos apropiados para las distintas estaciones del año.

