[Archivo] ¡Trump sería el anticristo! Según, la famosa vidente Jeane Dixon

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Jeane Dixon fue una de las psíquicas más famosas de Estados Unidos en la segunda mitad del siglo pasado. Los acertados pronósticos de Dixon, quien fue bautizada por la prensa americana como la “Vidente del Capitolio”, por asesorar a varios presidentes norteamericanos, no fueron pocos. Predijo, entre otros, el asesinato de John F. Kennedy, la muerte de John Lennon, de Marilyn Monroe y de la princesa Diana y el intento de asesinato del Papa Juan Pablo II. No tuvo escrúpulos en aprovechar sus dones adivinatorios para ganar la lotería en más de 45 ocasiones, no obstante, todos los beneficios económicos que Dixon obtuvo los donó a su organización caritativa “Children to Children”. Fallecería de un infarto en enero de 1997.

Entre los libros que dejó se cuenta “Mi vida y mis profecías”, escrito en 1969 cuando la vidente tenía alrededor de 40 años. En el libro, Dixon hace una revelación apocalíptica, anunciando el advenimiento en un futuro de un anticristo tan cruel que todos los tiranos “parecerán unos niños inocentes en comparación con él”, pero que someterá a todos con el engaño de implantar un mundo de paz y de justicia. Un polémico hombre que ocupará la Casa Blanca en calidad de presidente, cuya “campaña le hará mucho daño a nuestra nación, tanto aquí como en el extranjero”. Un hombre proveniente de la ciudad de Nueva York y que pertenece a “la élite que controla Estados Unidos”. Él dará origen a un ambiente de mucha polémica y descontento, forzando la admisión de nuevas leyes y regulaciones que afectarán a muchas familias.

Lo preocupante, según algunos, es que el siniestro personaje descrito por Dixon se parece demasiado a Donald Trump, nacido y criado en Nueva York. Jean Dixon concluye que el Imperio Mundial del anticristo será un estado totalitario, en el sentido más extremo de la palabra. Ejercerá su poder sobre el mundo entero, y sobre cada persona, intensivamente, controlando incluso sus pensamientos. No habrá “estados vecinos”, y la guerra, tal como ha sido conocida, ya no existirá. El anticristo se anunciará a sí mismo como el “príncipe de la paz”.