El mito de que para perder peso tenemos que sí o sí pasar hambre es uno que hace mucho ya tendría que haber quedado atrás. Si comemos de forma equilibrada, con la frecuencia que corresponde y en las cantidades que nuestro cuerpo demanda, no deberíamos pasar ni un minuto de hambre. Si has intentado bajar de peso alguna vez y pasaste hambre, es probable que en algún aspecto del proceso no estuvieras haciendo lo correcto. Pero nunca es demasiado tarde para revertir los errores cometidos y adoptar hábitos alimenticios saludables que te lleven a buen puerto:
1. Un Desayuno Nutritivo sin Excepción: Comer un buen desayuno cuando quieres bajar de peso es esencial, ya que eso determinará qué tan hambriento te sientas durante el día. Asegúrate de incluir todos los alimentos que tu organismo necesita tales como proteínas, carbohidratos complejos y grasas no saturadas. De esta manera, regularás mejor tu apetito y tendrás un montón de energía durante el día.
2. Dile que Sí a las Pesas: Si hasta ahora te negabas a levantar pesas, llegó la hora de que aceptes el reto. El ejercicio aeróbico puede ser muy efectivo, pero necesitas complementarlo con trabajo de fuerza para que sea aún mejor. Si fortaleces tu masa muscular acelerarás tu metabolismo, lo que te permitirá quemar más calorías sin siquiera moverte.
3. Ante la Duda, Vegetales: Si quieres reducir la cantidad de calorías que consumes, pero no reducir el volumen de tus comidas, debes aliarte con los vegetales ahora mismo. De esta manera, te ahorrarás muchas calorías y no pasarás hambre ni un día más.
4. Evita las Bebidas Gaseosas: La soda dietética está permitida (aunque no recomendada) pero si tu adicción es la regular, lamento informarte que tu objetivo difícilmente se cumpla si no reduces o eliminas su consumo. Son bebidas repletas de azúcar que no aportan ningún nutriente a tu organismo: ¿por qué seguir bebiéndolas?
5. Agua, Agua y más Agua: Antes de comer, bebe un vaso de agua grande. De esta manera, estarás un poco más “satisfecho” y evitarás comer más de la cuenta. Además, el agua tiene muchos beneficios, así que por mucha agua que bebas, nunca será demasiada.

