Uno de los hechos más intrigantes para la ciencia y la antropología, tiene que ver con unos discos esculpidos hace miles de años en el Tíbet. Allí se relata con absoluta naturalidad el accidente de un gigantesco ovni que chocó contra una de las montañas del Himalaya. Los extraterrestres supervivientes eran sabios y amables, compartieron su conocimiento con el pueblo humano que estaba cerca y jamás se hicieron llamar Dioses porque, incluso, hicieron familia con gente de nuestra raza.

