Continuamente cuando discutimos con nuestra pareja le reclamamos todo lo que hace mal, sin embargo nos cuesta decir qué sentimos respecto a sus acciones. Y como somos seres humanos, y estamos acostumbrados a hacerlo, cuando nos atacan nos defendemos…ocasionando un circulo vicioso de disputa amorosa.
Para acabar con esta pésima costumbre, te aconsejo que hables desde ti, tus sentimientos y qué esperas del otro para solucionar sus problemas.
¡Éxito!

