Todas las teorías neuronales dicen que para cambiar un hábito, adquirir uno o dejarlo, se
requieren 21 días, aunque hay otros científicos que piensan que se necesitan 40. Por ejemplo, yo participé en un grupo de meditación muy importante en Ecuador, ahora que estuve en ese país trabajando, y ellos tenían el esquema de 21 días sin quejas.
Por lo tanto, te voy a compartir el mismo ejercicio, porque estoy participando en eso. Se trata de no quejarse nada, y cambiarlo por el agradecer. Si te equivocas y te quejas, tienes que volver a empezar. Si llegas a tu casa y dices “estoy cansada” no es una queja, sino que mostrarte vulnerable, a menos que sea muy reiterativo.
Es realmente un bonito ejercicio. Espero que te animes a realizarlo, y puedas observar los cambios que se van suscitando en ti y en tu entorno.
¡Que te vaya bien!

