
Informes del periódico del partido comunista de Corea del Norte, el Rodong Sinmun, detallan los planes del país para utilizar armas nucleares con el fin de desactivar la electrónica espacial, también conocida como ataques PEM (Pulso electromagnético). James Woolsey, ex director de la CIA, declaró que Corea del Norte posee suficiente tecnología para enviar un arma nuclear PEM en órbita usando un satélite. Business Insider informa en un artículo que muchos expertos creen firmemente que la amenaza es muy real. Todo lo que necesitaría ocurrir es el lanzamiento de un misil nuclear de bajo rendimiento, ya sea de un submarino, de un barco, quizás incluso de un globo, y de que la detonación ocurra a una altitud suficientemente alta, al menos por encima de la atmósfera. Esto daría lugar al apagón catastrófico de la red oriental, responsable de suministrar el 75% de la energía a los Estados Unidos. Se calcula que en apenas 12 meses después de tal evento, “hasta el 90% de la población estadounidense podría morir de hambre, enfermedad y descomposición social”, como lo afirma la Comisión para evaluar la amenaza a los Estados Unidos de un ataque de pulso electromagnético.
¿Qué pasaría si tal evento ocurriera? Tal apagón se sentiría más en las ciudades, ya que daría lugar a un gran número de personas que pierden el acceso al agua potable, el calor, el aire acondicionado, la refrigeración y las telecomunicaciones. Además de eso, las tiendas de comestibles serían saqueadas casi al instante, y las gasolineras dejarían de operar sin energía. El propio comercio se detendría ya que no habría acceso a Internet ni ninguna forma de intercambio electrónico. La comunicación vía dispositivos electrónicos tales como radio, TV, teléfonos no tendría lugar tampoco. Esto obviamente llevaría a la bolsa de valores a convertirse en no existente. Sin embargo, lo peor sería el desmoronamiento de la civilización tal como la conocemos, a medida que la infraestructura decaiga, los humanos estarían más propensos a instintos de base.
El líder del Grupo de Trabajo sobre Seguridad Nacional y Nacional, Peter Vincent Pry, está convencido de que Corea del Norte está casi a punto de atacar usando el PEM. En su opinión, tal ataque PEM sería más mortal que un ataque nuclear, como se detalla en su libro, The Long Sunday, que muestra cuántos escenarios de ataque PEM pueden desplegarse. Él cree invariablemente que “la primera nación en usar armas nucleares en la actualidad se convertirá inmediatamente en la potencia nuclear más temida y creíble del mundo, una fuerza formidable a la que hay que tener en cuenta, actor dominante en un nuevo orden mundial”.

