Científicos han descubierto un material desconocido en el cráter más grande de la Luna, el cráter Aitken. Imaginemos tomar una pila de metal de más de 200 veces el tamaño de Santiago y enterrarla bajo tierra, eso es aproximadamente la inesperada masa que se detectó bajo la superficie del satélite. Este cráter, la cuenca de impacto más grande y más antigua de la Luna, no se puede ver desde la Tierra porque está en el lado opuesto. Una de las posibles explicaciones de esta masa extra es que el metal del asteroide que formó este cráter todavía está incrustado en el manto de la Luna.

