Consérvate balanceado. Tu aspecto Mental, Espiritual, Emocional, y Físico: todos tienen la necesidad de ser fuertes, puros y saludables. Todos debemos ser responsables en cuidar este tipo de salud integral, pues son la base para alcanzar la calidad de vida que tanto añoramos.

Hoy estamos insertos en un mundo que nos sumerge en el estrés, en donde el tiempo parece no alcanzar, y la vida poco a poco se nos va sin que podamos percatarnos de ella. Esto genera un descuido a nuestro cuerpo y a nuestro espíritu, pues dejamos de comer, ejercitarnos y hasta nos falta tiempo para conectarnos mental y sensorialmente con nosotros mismos.

Ejercita al cuerpo para fortalecer la mente. Crece mucho espiritualmente para curar enfermedades emocionales. La clave está en ir complementando nuestro bienestar para lograr la armonía.

La salud es un concepto integral, que se logra en la medida que logramos armonía entre el ser, espíritu, cuerpo y alma. Debe existir un equilibrio, pues lo que nos pasa a nivel mental, tarde o temprano influye en nuestro cuerpo, y viceversa.

Por una parte, la salud física la encontramos cuando nuestro cuerpo puede realizar de forma normal todas las funciones vitales; la mental, cuando encontramos un equilibrio con nuestro entorno; la espiritual, cuando logramos alcanzar un equilibrio interior, entre lo que soy y lo que siento, con lo que creo y con lo que proyecto.

Debemos tratar de practicar algún deporte, salir de paseo con la familia y amigos; dedicar tiempo a la meditación y al autoconocimiento, dejando tiempo para agradecer y valorar lo que tengo en la vida; además tratar de manejar nuestras emociones hacia lo positivo, manifestando alegría, optimismo, comprensión y sabiduría.

El equilibrio espiritual y emocional es capaz de prevenir enfermedades. En la medida que logre conectarme en una frecuencia positiva, con armonía y tranquilidad, lo físico también responde.