El Efecto Mandela es recordar algo vívidamente y descubrir que realmente no sucedió como creíamos, pero que no eres el único que lo recuerda de esa manera. Nelson Mandela, primer presidente de color de Sudáfrica y un gran luchador contra el apartheid falleció el año 2013 por problemas respiratorios. Murió en su casa, a los 95 años de edad, después de una larga lucha contra una enfermedad. Evento que fue transmitido a nivel mundial. La escritora e investigadora Fiona Broome debatió sobre el fallecimiento de Mandela, alegando que había muerto en la cárcel en el año 2010 y que recordaba cómo había sido su funeral con lujo de detalles. Durante los próximos meses, muchas otras personas se acercaron a ella diciéndole que lo recordaban tal cual ella lo había explicado. Así que hizo una investigación por foros y otras redes sociales y confirmó que habían cientos de miles de personas que también lo hacían. No existe manera coherente de explicar por qué tantas personas tienen el mismo recuerdo erróneo de algún evento. El primer señalado fue la Organización Europea para la Investigación Nuclear, CERN, junto a su acelerador de partículas LHC. Una máquina que genera choques de partículas a la velocidad de la luz, creando inmensas cantidades de energía que podrían provocar alteraciones en nuestra realidad y enlazar nuestro universo con uno paralelo… uno en donde Mandela sí murió en la cárcel en el año 2010. Otras teorías señalan a que el Efecto Mandela no es más que una secuela del control mental que han estado aplicando sobre la población durante décadas.