La música posee un poder sanador para el alma, e incluso antiguos filósofos griegos como Aristóteles y Platón, ya le atribuían propiedades para sanar traumas físicos y emocionales. Los ritos de sanación que involucran instrumentos o cantos, se remontan desde tiempos ancestrales y se han conservado hasta nuestros días.
Aunque no lo podamos percibir, cada órgano, tejido y célula de nuestro cuerpo se encuentra en una vibración constante, por lo que posee su propio sonido y música. Cuando nos enfermamos, este sonido se desordena, y una manera de recuperar ese equilibrio es escuchando música.
Cada vez que estoy triste o estoy pasando por una crisis, utilizo los siguientes temas:
- Ave María de Schubert: Esta música es angelical, y estos ángeles acuden a tu sanación cuando la escuchas, reconfortándote con sus acordes.
- Claro de Luna de Debussy: Sana la ansiedad y melancolía. Esta música te hará recordar quien eres.
Beneficios de la música:
- Cura y refuerza el corazón. Escuchar nuestra música favorita libera endorfinas y y esto contrarresta los efectos de las enfermedades cardiacas.
- Aumenta la resistencia física. Comprobado que aumenta hasta en un 15%
- Alivia el dolor crónico. Se estima que puede llegar a una reducción del hasta un 60%.
- Ayuda en la recuperación cardiovascular
- Reduce la ansiedad. Se estima que las personas que se dedican a escuchar música por lo menos una hora al día, presentan aproximadamente un 60% menos de ansiedad que el resto.

