Esta historia es de hace mucho años, pero cada vez que me acuerdo una sonrisa se posa en mi cara.
Estábamos con un grupo de ex compañeros de la universidad en el campo. Hace muchos años no nos veíamos y era súper extraño vernos otra vez. Bueno, fueron pasando las horas y yo comencé a acercarme a uno que siempre me pareció atractivo, Jorge.
Con Jorge siempre tuvimos una conexión especial, desde pequeño, el sólo jugaba conmigo y por lo general nos sentábamos juntos en la enseñanza media.
Mientras recordábamos algunas aventuras y travesuras el vino comenzó a subir a mi cabeza, poco a poco lo fui mirando con otros ojos. De pronto, ya me parecía demasiado atractivo como para frenar la conversación. Las cosas fluyeron…
-¿Por qué no vamos adentro? Hace mucho frío…
-Claro, respondí
-Al pararme de la banca me marié un poco y Jorge me sujetó con sus fuertes brazos, ahí ya no pude más.
Lo tomé y le di un beso, pese a mis buenas intenciones, Jorge me rechazó…se corrió y me preguntó qué me pasaba?
Le respondí que nada, el vino estaba haciendo efecto.
Nos miramos nuevamente y sentí que debía intentarlo otra vez, pero la vergüenza lo impidió.
Para sorpresa mía, Jorge tomó la iniciativa y me dio un apasionado beso.
Luego de ese encuentro nos fuimos a la cabaña que nos habían asignado y desatamos toda nuestra pasión.
Sin duda uno de mis mejores viajes y recuerdos en el campo, Jorge… Nos vemos en Santiago.

