Antes de hablar de las ventajas de esta prenda, quiero comentarles un poco del material con que se confecciona. Se trata del tweed, una tela que se elabora con lana o de manera mixta mezclada con otras fibras, y tiene su origen en el sur de Escocia, dejando un aspecto texturado con motas, que es tremendamente característico.
Se utiliza principalmente para la confección de abrigos y faldas, y su uso se popularizó desde los años cincuenta gracias a, Coco Chanel, dando origen a la famosa chaqueta tipo Chanel; de cuello redondo, recta, más bien cortita, sin botones, y con adornos de pasamanería, como cintas, botones, o perlas.
Todas las temporadas este clásico de reinventa en diversas formas, colores, y ornamentos. Y es una buena alternativa para abrigarse sin perder elegancia, además es un buen truco para alargar las piernas y verse más alta, así que puede ser una tremenda aliada.
¡Un abrazo!

